Doce asociaciones ciudadanas de Extremadura se reúnen en Cáceres para manifestar su oposición a los elevados sacrificios ambientales y patrimoniales que pueden derivarse de la aprobación del centenar de proyectos eólicos en diferentes fases de autorización en la región.Envían una carta al Presidente de la Junta de Extremadura y al Consejero de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía, mostrando su oposición a un desarrollo eólico que conlleva demasiados sacrificios, a cambio de poca energía y un dudoso beneficio económico para las comunidades locales afectadas.
Las asociaciones firmantes indican que los datos de medición de vientos en la región son determinantes: Extremadura es una zona de poco viento (la Comunidad autónoma menos ventosa de España) y por consiguiente, la producción energética real de los parques eólicos que se pretenden instalar, en promedio anual, será de poco más del 15 % de su potencia instalada. Los ingenieros llaman a este 15% el “factor de carga”.
Según se desprende del informe anual de Red Eléctrica de España, el factor de carga eólico promedio de toda España fue del 22,8% en 2009, y del 25,4% en 2010, que fue un año muy ventoso. Siendo la potencia instalada de los 97 proyectos eólicos de Extremadura unos 1.700 MW, la producción real sería de 1.700 MW x 15% = 255 MW. En resumidas cuentas, el centenar de plantas eólicas extremeñas producirían lo mismo que una sola planta de biomasa de 250 MW funcionando al 100%, o menos de la mitad que una sola planta térmica de gas de ciclo combinado, que suelen ser de 600 MW. Resulta ser poca energía por tanta inversión y tanta destrucción, a la que habría que sumar la producida por cientos de kilómetros de grandes tendidos eléctricos, que atravesarían numerosas comarcas, necesarios para conectar a la red nacional de distribución, los dispersos parques eólicos
Los proyectos eólicos, por sus características, llevan asociados elevados impactos ambientales y paisajísticos, que pueden afectar de forma irreversible a muchos de los elementos que definen el creciente atractivo turístico de Extremadura, como un destino rural, verde y tranquilo. Existen ya evidencias contrastadas sobre la elevada mortalidad que producen los parques eólicos en aves y murciélagos protegidos, así como su irremediable impacto sobre el paisaje rural.
Por el contrario, sus beneficios económicos, en forma de empleo para la población local o de impuestos, son muy limitados y temporales, a cambio de grandes sacrificios sobre el patrimonio territorial de los municipios afectados.
Las actividades económicas realmente duraderas que deben potenciarse, son aquellas que se basan en la utilización sostenible y la conservación de los valores que forman parte de la identidad rural de la región, incluidas sus amplias zonas naturales y sus valores ornitológicos conocidos a nivel mundial. La preservación de este patrimonio natural y cultural, junto a la escasez de viento, hacen de Extremadura el lugar menos idóneo de Europa para instalar parques eólicos.
Por todo ello, las asociaciones firmantes comunican su intención de trabajar para que tanto la población extremeña, como el gobierno autonómico, valoren en justa medida lo absurdo que sería destruir una parte significativa del paisaje extremeño, de sus valores naturales y patrimoniales, con el fin de cubrir unos objetivos de producción de energía alternativa muy modestos y que en nada parece que vayan a contribuir a la reducción de emisiones.
Igualmente las asociaciones firmantes del comunicado sostienen que es necesaria una mayor seriedad y compromiso en la lucha contra el calentamiento global, sustituyendo de una vez por todas las formas de generación más contaminantes, por energías alternativas eficaces e implantadas sin sacrificar otros valores naturales. No es admisible que, mientras se suspenden las ayudas a la generación de todas las energías alternativas, se mantengan las primas al carbón, uno de los combustibles más contaminantes que existen.
Para más información, contactar con las asociaciones abajo firmantes:
SEO/BirdLife
Marcelino Cardalliaguet Guerra (Delegado de Extremadura)
927 23 8509 /609 530284
ADENEX
Antonio Gentil
924 387189
Ecologistas Extremadura
Juan Carlos González
687 839455
AMUS
Álvaro Guerrero
647 719117
Sociedad Zoológica de Extremadura
Antonio Castellano
697 539040
SECEMU (Sociedad para el Estudio y la Conservación de los Murciélagos)
presidencia@secemu.orgEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
ANSER
anser@anseronline.org
Manuel Calderón
639 432177
PANACEX (Patrimonio Natural y Cultural de Extremadura)
Ramón Rodríguez Viñals
panacex@gmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
SALVAREX (Salvar Extremadura)
Mark Duchamp
693 643 736
markduchamp@hotmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Plataforma Ciudadana de Plasencia
espaciociudadano@hotmail.esEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Plataforma contra tendidos eléctricos Malpartida de Plasencia
Javier Mantecón
dalairata@gmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
ARBA Extremadura
Álvaro Tejerina
608 701525
viernes, 3 de febrero de 2012
lunes, 28 de noviembre de 2011
FESTIVAL DE LAS GRULLAS 2011

Con estas imágenes desde la asociación ANSER aprovechamos para invitar a todos nuestros socios, amigos, simpatizantes y seguidores a participar en la tercera edición del Festival de las Grullas, que tendrá lugar el próximo domingo 4 de diciembre, en el Parque Periurbano de Moheda Alta (junto a la carretera de Ovando a Guadalupe), bajo la organización de las Direcciones Generales de Turismo y de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura. Como en las anteriores ediciones, ANSER dispondrá de un espacio para educación ambiental, y con su habitual "tienda verde".
Además, voluntarios de ANSER servirán de guias en las visitas en autobús que están previstas realizar según el programa. Este año que por fin vamos a disponer de buen tiempo, será todo un espectáculo. No te lo pierdas.




sábado, 23 de julio de 2011
ÉXITO EN EL PRIMILLAR DE ANSER.


Primillar en obras.
En el año 2005 la asociación ANSER puso en marcha un programa de actuaciones encaminadas a la protección del Cernícalo Primilla (Falco naumanni) y de la Carraca (Coracias garrulus) en Extremadura. Con una duración inicial de cinco años, el citado programa preveía una serie de actuaciones como el censo exhaustivo de ambas especies, acondicionamiento de colonias con problemas, construcción de varios primillares, colocación de cajas nido en tendidos eléctricos, educación ambiental, estudio de los beneficios colaterales para otras especies, seguimiento a largo plazo de las poblaciones, etc.

Primillar en obras.

Aspecto exterior acabado.
Ese primer año se desarrollaron parte de las primeras acciones previstas (en concreto la construcción del primer primillar y algunas actividades de educación ambiental), con el apoyo económico de la Dirección General de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura, que subvencionó el 70% del primer proyecto. Sin embargo en los años siguientes hubo que suspender la realización de nuevas actuaciones por falta de fondos, debido en gran parte a la pérdida de interés en el programa por parte de la Dirección General de Medio Ambiente. Nuestra asociación no podía asumir en su totalidad los gastos del programa.
Aún así creemos que las actividades de educación ambiental dieron importantes frutos, y sobre todo, la construcción del primillar a finales de 2005 permitía que, aunque de forma reducida, el programa pudiera continuar por tiempo indefinido, con la asunción de los gastos a cargo de ANSER.

Llegan las cajas nido.

Interior.

Colocación de cajas nido.

Cajas nido en su lugar.

Nido de Carraca.

Nido de Cernícalo Primilla.
La creación del primillar mostró desde un principio la valía del proyecto, pues a los pocos meses de su construcción ofrecía los primeros resultados positivos. Y es que en 2006 ya había más de diez parejas de Estornino y una de Carraca nidificando con éxito en el flamante edificio.
El éxito se confirmó en 2007, cuando además de 14 parejas de Estornino nidificó también la pareja de Carraca, y por primera vez 3 parejas de Cernícalo Primilla, repitiéndose los mismos datos en 2008.
En 2009 el número de parejas reproductoras de Cernícalo Primilla aumentó a 4, observándose una de Cernícalo Común que no llegó a reproducirse, además de la habitual de Carraca y más de 15 de Estornino.
En 2010 continuó el aumento de parejas de Primilla, llegando este a 5, además de la pareja de Carraca y de las habituales de Estornino.
Pero el gran éxito se ha producido en el presente año con la reproducción de 11 parejas de Cernícalo Primilla, 1 pareja de Cernícalo Común, 1 pareja de Carraca y 17 parejas Estornino, además de los intentos por parte de una pareja de Abubilla y otra de Mochuelo.
El éxito obtenido con las limitadas actuaciones desarrolladas hasta el momento pone de manifiesto las posibilidades del programa de conservación inicial, y esto debería ser suficiente como para que la actual Dirección General de Medio Natural se planteara la continuidad de su financiación, sobre todo por los resultados que a largo plazo puede ofrecer.
De momento ANSER continúa ocupándose del mantenimiento del edificio, de la vigilancia del mismo y del control de las aves que lo utilizan para nidificar.
viernes, 18 de marzo de 2011
Energía Nuclear, Terremotos y Japoneses.

El reciente terremoto de Japón no ha hecho sino poner de manifiesto que toda la tecnología del mundo sirve de muy poco cuando la naturaleza se desata y nos muestra toda su fuerza y crudeza. La aparente seguridad de las plantas atómicas niponas ha sido puesta en entredicho al no soportar algunas de ellas el envite que sus constructores y defensores se jactaban asegurando que estaban en condiciones de soportar. Aún tratándose de una situación de alta gravedad, lo verdaderamente alarmante e impactante, es que esto no ha ocurrido en el tercer mundo, sino en el país con mayor grado de tecnología a nivel planetario, y con personal técnico caracterizado por el espíritu perfeccionista y trabajador propio de los japoneses, lo que podría calificarlas como las plantas atómicas mejor controladas del mundo.

Y esto ha ocurrido cuando en la vieja Europa (y por ende en España) se estaba abriendo de nuevo el debate sobre la Energía Nuclear. Pero veamos las características de ese debate, que enfrenta a partidarios y detractores de este tipo de energía.
Los que están a favor argumentan básicamente que es una energía limpia al evitar emisiones de CO2, es barata en comparación con otras fuentes, asegura un suministro de energía constante, no hace depender del exterior, y el combustible además de ser relativamente barato, no se ve sometido a las fluctuaciones de precio de otros como el petroleo.
Sin embargo detrás de esos argumentos existen sencillos razonamientos que llegan a desmontarlos por completo:
Cuando se dice que es una “energía limpia” se recurre siempre al petróleo para establecer la oportuna comparación, en tanto evita emisiones de CO2. Pero si tenemos en cuenta que la principal causa de las citadas emisiones no es otra que el transporte por carretera (causante del 35% de las mismas), y en menor medida del aéreo (18%) poco pueden hacer las centrales nucleares para solucionar el problema del CO2, vamos, mientras no se inventen vehículos o aviones que funcionen a base de energía nuclear. Se omite el hecho de que la producción de uranio conlleva grandes emisiones de CO2, tanto en el proceso de extracción, procesamiento y transporte. Y no acaba aquí la cosa, porque al calificar a la energía nuclear de “limpia” parece que se la quiere presentar como algo impoluto, cuando no hay nada más lejos de la realidad, en tanto que genera los consabidos resíduos con una duración de varios miles de años. No hablemos ya de accidentes, como el ocurrido en Japón, que está produciendo una contaminación mortal que dejará desierta una superficie de centenares de kilómetros cuadrados, en los que no se sabe cuándo se podrá entrar; de momento las localidades próximas a Chernobil (25 años después) siguen cerradas por tiempo indefinido. Ciudades y pueblos fantasma. Miles de personas desplazadas que tuvieron que huir con lo puesto, dejándolo todo: hogares, muebles, enseres, recuerdos,...
Imagen del Accidente de Chernobyl.

Zona de máximo peligro para las personas tras el accidente de Chernobyl. Como puede apreciarse el área es más extensa de lo que podría parecer.

Los restos del accidente: una zona muerta por tiempo indefinido.


Al decir que es una energía barata se está comparando de nuevo con el petroleo, y la comparación es tan simple como poner en un lado el precio del combustible nuclear y en el otro el petroleo necesarios para producir un kilovatio de electricidad. Lo que no entra en esa comparación es el coste de la construcción de ambos tipos de central: menos de 500 millones de Euros para una central térmica de ciclo combinado (a base de gas), y poco más para una a base de fuel, frente a los 5.200 millones de Euros para una de tipo nuclear. Ese precio total se debe repercutir en el kilovatio, si queremos que la comparación sea válida. Pero no es lo único que se debe repercutir, pues también están otros temas como los gastos de mantenimiento o de seguridad, y como no, los de gestión de los residuos.
Dicen que asegura un suministro de energía constante. Siguiendo los intereses nucleares, esta comparación la hacen con una planta fotovoltaica o termo-solar que en teoría suministra energía sólo durante las horas de luz, pues las demás centrales también pueden producir de forma constante. Sin embargo hasta en las termo-solares se está solucionando el problema al sustituir el aceite por sales industriales derretidas, que mantienen el calor durante la noche y permiten un flujo de producción de energía en horas nocturnas cercano al que tienen durante el día.
También se dice que la energía nuclear no nos hace depender tanto del exterior como el petroleo. Otra falsedad. Las minas de uranio de nuestro país están agotadas y cerradas desde hace años, y los productores a nivel mundial son Canadá (33%), Australia (24%), Kazakhstan (10%), Rusia (10%), Nigeria (10%), Namibia (6%), Uzbekistán (5%), y el resto repartido entre Estados Unidos, Ukrania, Sudafrica y China (2%). A eso hay que añadir que el uranio no puede utilizarse tal cual se extrae de la naturaleza, sino que necesita un complicado proceso de transformación que está básicamente en manos de 4 paises a nivel mundial: Estados Unidos, Francia, Rusia y China. Está claro que en nuestro caso el proveedor directo es Francia, un pais vecino y miembro de la Unión Europea, pero al no tener producción propia, tiene que importarlo de los países mencionados, que no son nada cercanos, y en algunos casos están expuestos a posibles revueltas. Luego está el tema del transporte desde el país vecino hasta las centrales españolas, que se hace por barco hasta Cádiz y desde allí por carretera: un cargamento mortal recorriendo nuestras costas y carreteras cada cierto tiempo.
Nos queda lo de que es un combustible barato. Barato ¿comparado con qué? ¿otra vez con el petroleo? ¿con energías renovables? El precio del uranio no ha dejado de subir desde 1.980; sólo en el último año se ha encarecido más de un 30%, debido a que la producción no para de disminuir desde los años ochenta. Y sobre todo y más importante: barato porque el precio que se maneja es exclusivamente el de compra, y no se tiene en cuenta la gestión de ese combustible una vez agotado, es decir, los residuos. ¿Cual sería su precio final si se incluyera la gestión de los residuos? Sencillamente incalculable.
Evolución mundial de la producción de Uranio y precio del mismo.

Reactor nº 3 de la Central Nuclear de Fukushima tras una explosión.

Y llega el momento de hablar de los residuos. Estos lo componen tanto el propio combustible nuclear una vez agotado, como aquellos componentes que hace falta sustituir por desgaste y que tuvieron contacto con el mismo.
En España la empresa pública ENRESA (financiada en su mayor parte con nuestros impuestos) se hace cargo de todos los resíduos radiactivos de nuestro país. Ojo, de todos: de los que se producen en hospitales, centros de investigación y centrales nucleares. Es decir, mientras que la gestión y explotación de las centrales nucleares es de titularidad privada, según nuestra legislación, los resíudos los administra obligatoriamente ENRESA, estando obligadas las empresas propietarias de las centrales nucleares a abonar una cuantía, fijada en el BOE, para la cofinanciación de la empresa pública. Resumiendo: las empresas privadas propietarias de las centrales nucleares españolas asumen los gastos directos de la compra del combustible nuclear, del funcionamiento del reactor, mantenimiento general de la planta y seguridad interna, así como de una parte del almacenamiento de los resíduos, pero el resto lo pagamos entre todos. La cuestión más importante es que los resíduos más peligrosos, los de alta duración como el plutonio, siguen en las piscinas de las propias centrales nucleares, y cuando estas dejen de funcionar en nuestro país (la mayoría ya deberían haberlo hecho) los residuos seguirán estando ahí (o donde sea), y habrá que seguir gestionándolos, pero entonces las empresas propietarias de las centrales no tendrán la obligación de seguir realizando su aportación, por lo que seremos todos los españolitos los que paguemos con nuestros impuestos la factura íntegra de ENRESA. De hecho los resíduos procedentes del desmantelamiento de Vandellos-I (primera central desmantelada en España), que temporalmente se encuentran en Francia para ser reprocesados (por un precio considerable como cabía esperar), este mismo año volverán a nuestro país, y aunque con un volumen reducido a 100 bidones habrá que guardarlos en algún sitio. Esperemos que sea en “El Cabril”, único lugar habilitado en España para el almacenamiento de este tipo de materiales, y no en la Mina del Lobo (Extremadura) donde sin ningún tipo de control se hayan depositados los 577 bidones procedentes del desmantelamiento del reactor nuclear experimental del antiguo CIEMAT (http://elmineraldigital.blogspot.com/2009/04/la-mina-lobo-la-haba-badajoz-html). Y si tenemos en cuenta que algunos de esos residuos tienen una vida media de 24.000 años, buena herencia le vamos a dejar a nuestros descendientes.
Intentos por enfriar uno de los reactores de Fukushima mediante el vertido de agua de mar desde helicópteros. La operación ha sido comparada a la de intentar apagar un incendio forestal con un botijo. Sin contar el peligro radiológico para los tripulantes de los aparatos.

Como vemos, la energía nuclear tiene un coste muy elevado. Para empezar, la construcción de una planta atómica implica, como hemos visto, una inversión verdaderamente escalofriante, que sólo se amortiza al cabo de muchos años, pero esto también tiene su trampa: ese coste se refiere exclusivamente a la construcción, y por tanto no incluye ni el mantenimiento ni mucho menos la gestión de los residuos. Y siguiendo con los costes, qué decir del correspondiente a seguridad: Una Central Nuclear requiere un coste de unos 130 millones de Euros anuales en mantenimiento, incluyendo los sistemas de seguridad privados, pero no los públicos (medios materiales pero sobre todo medios humanos) que el gobierno pone al servicio de las plantas atómicas. Siempre se ha pensado como problemas extremos las situaciones de guerra o de terrorismo, pero ahora vemos que una catástrofe natural puede ser incluso más peligrosa tanto por la incapacidad de su predicción como por el grado de devastación que puede causar. Dificilmente podemos tener el problema de Japón producido por un Tsunami, pero es necesario recordar que estamos dentro de una zona sísmica, y que todas las centrales nucleares españolas se refrigeran con el agua de embalses cuyas murallas difícilmente resistirían un terremoto de grado 7. Sin agua para la refrigeración, estaríamos en el mismo caso de Japón.
A principios del siglo XX la tecnología humana ya presumía de construir “barcos insumergibles”. Pero tuvo que ocurrir la tragedia del Titanic para que nadie en su sano juicio se atreva (más de un siglo después) a calificar de tal forma a una embarcación. Hasta ahora los defensores de la energía nuclear la califican de muy segura, a pesar de haber habido no pocos accidentes, algunos de ellos muy graves, cobrándose más vidas incluso que el naufragio del Titanic, pero en los tiempos que corren parece que hemos aprendido a asumir las desgracias masivas como algo inevitable y connatural al empleo de la tecnología.

Casi todos los problemas que pueden ocasionar las centrales nucleares podrían incluirse (y de hecho así ocurre) dentro de esos riesgos que nuestra sociedad (o al menos una parte de ella) está dispuesta a asumir a cambio en este caso de disponer de abundante energía. Pero es obvio que los residuos nucleares no pueden incluirse en este cajón. Hipotecar la vida y la salud de las generaciones venideras a cambio del bienestar de ahora, o como siempre se ha dicho “pan para hoy y hambre para mañana” no puede seguir siendo una forma válida de pensar.
Cuando nos intentan vender lo nuclear como una fuente de energía “necesaria”, siempre omiten el tema de los residuos, a sabiendas que mientras el resto de argumentos pueden tener seguidores o detractores, el de los residuos no permite comparación alguna. En su día fueron arrojados al mar (buena parte de ellos frente a las costas gallegas) por considerar que este era un sitio seguro, y supuestamente ahí siguen. Luego se habló de almacenamientos geológicos profundos de larga duración, y más recientemente de depósitos temporales ¿Hasta cuando? Si ha ocurrido una desgracia como la de Fukushima en Japón debida a un terremoto, ¿no puede ocurrir algo parecido a largo plazo con un almacén? Todo parece seguro hasta que no lo es. Y entonces ¿que haríamos y sobre todo qué harían los habitantes de las zonas cercanas?
¿Pero quién está detrás de la promoción de la industria nuclear? Hasta ahora la antigüa URSS y China producían sus propios reactores y tecnología auxiliar, pero la mayor parte de centrales del mundo eran fabricadas por empresas americanas: Whestinghouse, American Elenctric, American Atomic,... Sin embargo, a pesar de que las citadas empresas sean de nacionalidad americana son grupos financieros japoneses los que acaparan buena parte de las acciones de las mencionadas compañías, al tiempo que el país nipón se ha iniciado en la construcción de reactores nucleares. Mitsubishi Heavy es una de ellas, y Thoshiba Corp da los últimos retoques al diseño de su reactor Thoshiba 4S con unas necesidades de vigilancia y mantenimiento inferiores a los actuales, y dirigido fundamentalmente a los países emergentes. Como buenos japoneses, siempre abaratando costes.
Cuando hablamos de países emergentes nos estamos refiriendo más o menos al tercer mundo; países de África, Sudamérica y Asia, donde la opinión pública cuenta poco o nada y donde el nivel cultural es lo suficientemente bajo como para engañar a la población con las supuestas bondades de la energía nuclear. Hasta ahí llega la codicia de algunos.
Y ahora toda la tecnología, el buen hacer, el orden, la competencia y el prestigio industrial japones se han venido abajo, y piden ayuda al resto del mundo para controlar una situación que a todas luces es incontrolable. Porque las radiaciones van a seguir saliendo y diluyéndose por la zona y por donde el viento la lleve, que en su mayor parte será el Océano Pacífico. Otra vez el mar se lo traga todo. !Hasta cuando! Y de todo lo que ocurra, al final sabremos lo que quieran contarnos.
No olvidemos que Japón, el país de la tecnología, del orden, y del progreso, caracterizado por la armonía de su entorno, se viene dedicando en las últimas décadas a esquilmar los recursos naturales de medio mundo: bosques tropicales arrasados para construir sus bonitas casas de madera, pesca intensiva que ha llegado a esquilmar especies como el Atún Rojo, algunos Tiburones, y no olvidemos su “pesca científica de Ballenas”, minería brutal en países del tercer mundo,... toda la basura y la mierda bien lejos de sus impolutas casas.
No es momento de ensañarse con quien ha sufrido semejante desgracia y por ello estas últimas palabras son de respeto, de apoyo y de ánimo hacia los japoneses para salir adelante, como ya lo hicieron en el pasado, pero también para pedirles que aprendan la lección y recapaciten sobre su forma de actuar a nivel planetario.
Un terremoto, un atentado terrorista, un desgaste de material o un fallo humano viene a ser lo mismo, y por ello ninguna sociedad debería asumir el riesgo de la industria nuclear, cuyas consecuencias nos superan a todos. Es el momento de aprender la lección e ir programando el cierre paulatino de todas nuestras centrales nucleares. Primero el cierre, y luego veremos qué se hace con los resíduos. Cuando llegamos a casa y nos encontramos un grifo abierto que está inundando nuestra hogar, no se nos ocurre empezar a recoger el agua dejando el grifo abierto; lo primero es cerrarlo, y después recogemos el agua. Pues en este caso igual: lo primero el cierre. Irá gente al paro, como es lógico, si bien todos sabían el tiempo de duración de las centrales cuanto estas se construyeron; pretender alargar ese tiempo es aumentar el riesgo más allá de lo necesario, y hacerlo aduciendo que no ha habido fallos ni accidentes graves parece de risa. !es que hay que esperar a que se produzca un accidente grave para que los más convencidos pierdan su confianza en toda la supuesta seguridad nuclear!

Y si un día de estos alguien descubre la fórmula para convertir en inocuos los resíduos nucleares, a partir de entonces se puede hablar de desarrollo nuclear. Hasta entonces lo más sensato es el cierre y desmantelamiento de todas las centrales.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
INFRAESTRUCTURAS PELIGROSAS PARA LAS AVES
Resultados el estudio llevado a cabo en la ZEPA de La Serena y Sierras Periféricas por ANSER.

1.- Introducción.
Desde siempre se han conocido casos de fauna accidentada en distintas infraestructuras (tendidos eléctricos, carreteras, alambradas, aerogeneradores, …), y hasta se ha tenido la sospecha de que en determinados lugares y en asociación a determinados accesorios y/o artilugios humanos el grado de accidentalidad para la avifauna podría ser considerable, pero hasta la fecha han sido muy pocos los estudios que se han emprendido con la intención de cuantificar los daños y evaluar posibles soluciones. En algunos campos como el de los tendidos eléctricos o los aerogeneradores se han publicado varios estudios, y en el primero de los casos se conocen ciertas medidas correctoras, algunas de las cuales se vienen poniendo en práctica en menor o mayor medida dependiendo de zonas y sobre todo de la implicación de las distintas administraciones regionales en materia de medio ambiente. En otros casos como las carreteras o las alambradas, la práctica ausencia de estudios ha hecho que sólo se adopten medidas correctoras de forma realmente escasa, muy puntualmente, y sin un seguimiento que permita validar su eficacia.
Durante 5 meses del presente año (Junio a Octubre inclusives) la Asociación Naturalista de Amigos de La Serena (ANSER), con el patrocinio de la Dirección General de Medio Natural de la Junta de Extremadura, ha llevado a cabo un estudio sobre la accidentalidad de la avifauna en tendidos eléctricos, alambradas y carreteras, dentro de la Zepa de “La Serena y Sierras Periféricas”. Los resultados globales de ese estudio son los que se exponen a continuación.
2.- Tendidos Eléctricos.
Antes de exponer datos conviene aclarar que el alto número de casos de predación entre los hallazgos encontrados nos hace pensar que algunas aves pudieran haber sido transportadas a una considerable distancia del lugar donde sufrieron el accidente y por tal motivo no se encontraron hallazgos, al tiempo que es obvio pensar que no todos los accidentes que se hayan producido como consecuencia de la colisión con los cables y la posterior caída al suelo habrían supuesto la muerte más o menos inmediata de las aves, sino que algunas (en número indeterminado) podrían haber sobrevivido al accidente y haberse desplazado en búsqueda de cobijo, alejándose de las zonas prospectadas.
Avutarda muerta por choque con tendido eléctrico.

Debido a lo indicado anteriormente, el número de hallazgos ha de verse como una mínima parte de los que podrían encontrarse si se realizaran prospecciones casi continuamente, luego es un número que consideramos totalmente infravalorado.
En cuanto a la procedencia de los hallazgos, podría pensarse que no todos corresponden a muertes por choque con las líneas, especialmente cuanto nos referimos a pequeñas aves, pero el hecho de que se localicen precisamente justo debajo de los cables eléctricos, y no en transectos de control, así como la circunstancia de que se produzcan hallazgos en determinados tendidos y no en otros (con casos verdaderamente significativos en cuanto al número de accidentes), nos hace pensar que todas las aves localizadas han muerto como consecuencia de choques con los cables, con excepción de los dos casos en que murieron por electrocución en los postes.
Restos de Avutarda muerta por choque con tendido eléctrico.

El total de kilómetros de tendidos prospectados ha sido de 292, repartidos en las siguientes categorías:
• Tendidos de baja tensión: 77 Kms.
• Tendidos de media tensión: 42 Kms.
• Tendidos de alta tensión, de tercera categoría: 82 Kms.
• Tendidos de alta tensión, de segunda categoría: 23 Kms.
• Tendidos de alta tensión, de primera categoría: 25 Kms.
• Tendidos de alta tensión, de categoría especial: 43 Kms.
• TOTAL KMS TENDIDOS RECORRIDOS: 292 Kms.
Restos de Cigüeña Común muerta por choque.

El número de hallazgos de aves accidentadas ha sido de 55, de las cuales 49 corresponden a 24 especies distintas, mientras que los 6 restantes, por el grado de deterioro y la escasez de restos pertenecen a especies que no ha sido posible identificar.
Alcaraván muerto por choque con cable eléctrico.

Por lo que respecta a la importancia de las especies halladas, vamos a establecer el grado de esta en base al Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura:
En Peligro de Extinción 1
Sensible a la Alteración de su Hábitat 14
Vulnerable 2
De Interés Especial 31
No incluida 1
No identificadas 6
El resultado del análisis de datos concluye que los tendidos con mayor incidencia suman, en distancia, un total de 86 kms dentro de la Zepa, es decir el 29,45% del total de tendidos, y sin embargo recogen 40 hallazgos, es decir el 72,72%. Estos datos son suficientemente preocupantes, pero las cifras se pueden acotar aún más, si tenemos en cuenta que dentro de los referidos tendidos existen tramos especialmente conflictivos. Así las cosas, en 40 kms de tendidos (13,7% del total) han aparecido 34 hallazgos, lo que supone el 61,81% de todos los casos.
Otra Avutarda muerta bajo tendido que supuestamente estaba bien señalizado.

El caso de las Avutardas es especialmente significativo, por pertenecer a esta especie 9 de los hallazgos, lo que equivale al 16,36% de la totalidad. Hemos de tener en cuenta que, (afortunadamente) ninguno de los tendidos atraviesa zonas de importancia vital para dicha especie, o núcleos poblacionales de gran tamaño, y que los tendidos peligrosos para estas aves discurren por los bordes de núcleos más bien reducidos, y que por lo tanto todos los hallazgos pertenecen a poblaciones ciertamente residuales, en las que durante los últimos años se viene apreciando una ligera disminución poblacional, que en buena parte podría atribuirse al grado de accidentalidad de las aves en los tendidos eléctricos.
Estos datos a nuestro entender son demoledores, y deberían ser más que suficientes para que la Dirección General de Medio Natural estudiara la posibilidad de proponer soluciones eficaces, como el enterramiento de algunos tramos y el aumento y/o modificación de las señalizaciones en el resto.
3.- Alambradas.
Es obvio que con los medios de que disponíamos no se podían prospectar todos los cerramientos existentes en la zona objeto de estudio, pues para hacerlo serían necesarios cientos de voluntarios durante un dilatado periodo de tiempo, motivo por el cual en el proyecto inicial se planteaba prospectar una muestra lo más representativa posible del conjunto. Los criterios para la selección de dicha muestra han sido muy sencillos, seleccionando para ello un total de 8 lugares, lo más representativos posible de la Zepa de La Serena y Sierras Periféricas. De esa muestra, 4 áreas estaban en parajes abiertos con pastizales naturales y contaban con la presencia de aves esteparias en las que se conoce la problemática por choque con alambradas (principalmente Avutardas), otras 2 zonas de paisaje estepario, pero con poca presencia de las citadas aves y predominio de campos de cultivo, 1 zona de ladera de sierra con matorral y arbolado y 1 zona de terreno adehesado.
De nuevo antes de exponer datos, conviene señalar que el alto número de casos de predación nos hace pensar que algunas aves pudieran haber sido transportadas a una considerable distancia y por tal motivo no se encontraron hallazgos, al tiempo que es obvio pensar que no todos los accidentes que se hayan producido como consecuencia de la colisión con las alambradas habrían supuesto la muerte más o menos inmediata de las aves, sino que algunas (en número indeterminado) podrían haber sobrevivido al accidente y haberse desplazado en búsqueda de cobijo, alejándose de las zonas prospectadas.
Restos de Avutarda muerta por choque con alambrada.

Debido a lo indicado anteriormente, el número de hallazgos ha de verse como una mínima parte de los que podrían encontrarse si se realizaran prospecciones casi continuamente, luego es un número que consideramos totalmente infravalorado.
En cuanto a la procedencia de los hallazgos, podría pensarse que no todos corresponden a muertes por choque con las vallas, especialmente cuanto nos referimos a pequeñas aves, pero el hecho de que precisamente la totalidad de las aves se localicen precisamente justo en el mismo borde de las alambradas y no en recorridos de control, y que sólo se encuentren en determinadas vallas y no en otras, nos hace pensar que todas las aves localizadas han muerto como consecuencia de accidentes por choques con las vallas.
Polla de Agua muerta por enganche con alambre de espino.

Por otra parte, en el proyecto inicial estaba previsto establecer una comparación entre los cerramientos señalizados y los que no, eligiendo para ello dentro de la muestra una parte de los cerramientos que fueron señalizados durante la realización del Proyecto LIFE “Gestión de la ZEPA-LIC de La Serena y Sierras Periféricas” llevado a cabo por la Dirección General de Medio Natural de la Junta de Extremadura durante los años 2002 a 2004. Sin embargo no se pudo establecer dicha comparación de forma válida por el hecho de que en todos los casos se había producido tal grado de deterioro en las señales (placas de material plástico), que era difícil encontrar alguna en las alambradas, pues casi en su totalidad estaban rotas y en el suelo, a veces visibles y otras ocultas por el pastizal, pero en cualquier caso no realizando función alguna, por todo lo cual se optó por no establecer comparación alguna al entender que si en los resultados finales aparecía algún tipo de diferencia esta sólo sería atribuible al azar.
El total de kilómetros prospectados a pie ha ascendido a 102, siendo localizados un total de 35 hallazgos, distribuidos de la siguiente forma:
Tipo de Área Nº registros localizados % sobre el total
Zona esteparia con pastizales 28 80,00
Zona esteparia con cereales 2 5,71
Zona de ladera con matorrales 2 5,71
Zona de dehesa 3 8,58
TOTAL 35 100
Buho Real accidentado en alambrada de espino. Las heridas le mantuvieron en un centro de recuperación más de un año.

Por lo que respecta a la importancia de las especies halladas, vamos a establecer el grado de esta en base al Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura:
En Peligro de Extinción 0
Sensible a la Alteración de su Hábitat 10
Vulnerable 1
De Interés Especial 23
No incluida 1
El gesto de dolor de esta Avutarda enganchada por el cuello al cruzar la valla, lo dice todo.

Si tenemos en cuenta que recorriendo un total de 102 kms (consideramos perfectamente válida la muestra) han aparecido 35 aves, y si tenemos en cuenta que el total de kilómetros de vallado de la Zepa puede estimarse en una horquilla entre 1.800 y 2.300, podría darse el caso de que el número total de aves accidentadas estaría entre 582 y 744. En lo referente a la Avutarda, de nuevo la especie más afectada en número, con 7 hallazgos (20% del total), si esos 7 hallazgos aparecieron en un total de 54 kms de vallados prospectados en terrenos propicios para estas aves, y si calculamos que dentro de la Zepa objeto de estudio pueden existir entre 270 y 320 kilómetros de vallados en espacios frecuentados por las Avutardas, el número de estas que podría localizarse sería de 35 a 41, lo cual consideramos que son cifras verdaderamente escandalosas.
Grulla muerta al engancharse en alambrada que intentaba cruzar con un pequeño vuelo.

Estos datos a nuestro entender son demoledores, y deberían ser más que suficientes para que la Dirección General de Medio Natural estudiara la posibilidad de proponer soluciones eficaces, como la correcta señalización de todos los vallados existentes en zonas con alto potencial de aves esteparias, y por supuesto la exigencia de evaluación de impacto ambiental y aplicación de medidas correctoras apropiadas, tales como obligatoriedad de señalización de las vallas con materiales apropiados (metálicos) y la creación de pasos para aves, a la hora de la instalación de nuevos cerramientos.
4.- Carreteras.
Como en los casos anteriores se estima que el número de hallazgos es sólo una pequeña parte de los casos reales, por contarse sólo los que aparecieron en la calzada (durante los recorridos era prácticamente imposible ver los que pudieran estar en las cunetas), así como por el hecho de todos conocido, que prácticamente cualquier animal víctima de la carretera acaba siendo predado, o en su defecto completamente destruido por los neumáticos de los vehículos.
En este caso particular, además de anotar los hallazgos correspondientes a aves, se aprovechó para anotar los correspondientes a mamíferos y reptiles.
Carraca muerta por atropello en carretera.

El número total de kilómetros recorridos fue de 164, lo que multiplicado por las 4 prospecciones distintas que se llegaron a hacer asciende a un total de 656 kilómetros por carreteras, y un total de 24 kilómetros por pistas de tierra, que multiplicado por las 4 prospecciones suponen 96 kilómetros. La suma total de kilómetros prospectados es de 752.
El número total de animales muertos localizados (incluyendo aves) es de 97, de los cuales fueron identificados 81 y el resto (16) no fue posible su identificación. De estos animales 71 fueron aves, 20 fueron mamíferos y 6 fueron reptiles.
Por lo que respecta a la importancia de las especies halladas, una vez más vamos a establecer el grado de esta en base al Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura:
Joven de Aguilucho Cenizo muerto por atropello en carretera secundaria. Un caso más frecuente de lo que pudiera parecer.

A) Aves:
En Peligro de Extinción 0
Sensible a la Alteración de su Hábitat 2
Vulnerable 2
De Interés Especial 49
No incluida 2
B) Mamíferos:
En Peligro de Extinción 0
Sensible a la Alteración de su Hábitat 0
Vulnerable 1
De Interés Especial 1
No incluida 2
C) Reptiles:
En Peligro de Extinción 0
Sensible a la Alteración de su Hábitat 0
Vulnerable 0
De Interés Especial 6
5.- Conclusiones Generales.
A la vista de los resultados que se han mostrado anteriormente, se puede concluir sin ningún tipo de reservas, que las infraestructuras analizadas (tendidos eléctricos, alambradas y carreteras) afectan de forma seria a la avifauna del enclave “Zepa de La Serena y Sierras Periféricas”. Habida cuenta de la considerable mortandad de aves pertenecientes a distintas especies y de la importancia de las mismas, consideramos que deben emprenderse lo más rápidamente posible todas aquellas acciones encaminadas a minimizar los problemas descritos, en especial los referentes a los dos primeros apartados (tendidos eléctricos y alambradas), procediendo al enterramiento de los tramos peligrosos de tendidos y a la señalización efectiva de todas las alambradas peligrosas para la avifauna esteparia.
De igual modo, y a pesar de la validez de los datos obtenidos, se considera imprescindible repetir las prospecciones en un futuro para determinar con mayor precisión el verdadero alcance de las problemáticas descritas, máxime si se llevan a cabo actividades encaminadas a minimizar o solucionar esos problemas.
Por otra parte, y aunque los resultados obtenidos puedan ser válidos y extrapolables a otras zonas de Extremadura, creemos que convendría realizar estudios similares en otros espacios protegidos para determinar el alcance de la accidentalidad en los mismos, donde las infraestructuras pueden ser o no las mismas, y en menor o mayor cuantía.
El futuro de las poblaciones de Avutardas en zonas con explotaciones ganaderas, como es el caso de La Serena, pasa por una completa adecuación y señalización de las alambradas, que en la actualidad suponen un auténtico sumidero.

Finalmente añadir que estos datos deberían tenerse muy en cuenta a la hora de realizar evaluaciones de impacto ambiental para el trazado de nuevas líneas eléctricas, y para exigir que en un futuro sea preceptiva la realización de este tipo de informes de impacto ambiental, y la consiguiente aplicación de medidas correctoras, a la hora de instalar nuevos cerramientos, al menos en zonas con presencia de Avutarda.

1.- Introducción.
Desde siempre se han conocido casos de fauna accidentada en distintas infraestructuras (tendidos eléctricos, carreteras, alambradas, aerogeneradores, …), y hasta se ha tenido la sospecha de que en determinados lugares y en asociación a determinados accesorios y/o artilugios humanos el grado de accidentalidad para la avifauna podría ser considerable, pero hasta la fecha han sido muy pocos los estudios que se han emprendido con la intención de cuantificar los daños y evaluar posibles soluciones. En algunos campos como el de los tendidos eléctricos o los aerogeneradores se han publicado varios estudios, y en el primero de los casos se conocen ciertas medidas correctoras, algunas de las cuales se vienen poniendo en práctica en menor o mayor medida dependiendo de zonas y sobre todo de la implicación de las distintas administraciones regionales en materia de medio ambiente. En otros casos como las carreteras o las alambradas, la práctica ausencia de estudios ha hecho que sólo se adopten medidas correctoras de forma realmente escasa, muy puntualmente, y sin un seguimiento que permita validar su eficacia.
Durante 5 meses del presente año (Junio a Octubre inclusives) la Asociación Naturalista de Amigos de La Serena (ANSER), con el patrocinio de la Dirección General de Medio Natural de la Junta de Extremadura, ha llevado a cabo un estudio sobre la accidentalidad de la avifauna en tendidos eléctricos, alambradas y carreteras, dentro de la Zepa de “La Serena y Sierras Periféricas”. Los resultados globales de ese estudio son los que se exponen a continuación.
2.- Tendidos Eléctricos.
Antes de exponer datos conviene aclarar que el alto número de casos de predación entre los hallazgos encontrados nos hace pensar que algunas aves pudieran haber sido transportadas a una considerable distancia del lugar donde sufrieron el accidente y por tal motivo no se encontraron hallazgos, al tiempo que es obvio pensar que no todos los accidentes que se hayan producido como consecuencia de la colisión con los cables y la posterior caída al suelo habrían supuesto la muerte más o menos inmediata de las aves, sino que algunas (en número indeterminado) podrían haber sobrevivido al accidente y haberse desplazado en búsqueda de cobijo, alejándose de las zonas prospectadas.
Avutarda muerta por choque con tendido eléctrico.

Debido a lo indicado anteriormente, el número de hallazgos ha de verse como una mínima parte de los que podrían encontrarse si se realizaran prospecciones casi continuamente, luego es un número que consideramos totalmente infravalorado.
En cuanto a la procedencia de los hallazgos, podría pensarse que no todos corresponden a muertes por choque con las líneas, especialmente cuanto nos referimos a pequeñas aves, pero el hecho de que se localicen precisamente justo debajo de los cables eléctricos, y no en transectos de control, así como la circunstancia de que se produzcan hallazgos en determinados tendidos y no en otros (con casos verdaderamente significativos en cuanto al número de accidentes), nos hace pensar que todas las aves localizadas han muerto como consecuencia de choques con los cables, con excepción de los dos casos en que murieron por electrocución en los postes.
Restos de Avutarda muerta por choque con tendido eléctrico.

El total de kilómetros de tendidos prospectados ha sido de 292, repartidos en las siguientes categorías:
• Tendidos de baja tensión: 77 Kms.
• Tendidos de media tensión: 42 Kms.
• Tendidos de alta tensión, de tercera categoría: 82 Kms.
• Tendidos de alta tensión, de segunda categoría: 23 Kms.
• Tendidos de alta tensión, de primera categoría: 25 Kms.
• Tendidos de alta tensión, de categoría especial: 43 Kms.
• TOTAL KMS TENDIDOS RECORRIDOS: 292 Kms.
Restos de Cigüeña Común muerta por choque.

El número de hallazgos de aves accidentadas ha sido de 55, de las cuales 49 corresponden a 24 especies distintas, mientras que los 6 restantes, por el grado de deterioro y la escasez de restos pertenecen a especies que no ha sido posible identificar.
Alcaraván muerto por choque con cable eléctrico.

Por lo que respecta a la importancia de las especies halladas, vamos a establecer el grado de esta en base al Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura:
En Peligro de Extinción 1
Sensible a la Alteración de su Hábitat 14
Vulnerable 2
De Interés Especial 31
No incluida 1
No identificadas 6
El resultado del análisis de datos concluye que los tendidos con mayor incidencia suman, en distancia, un total de 86 kms dentro de la Zepa, es decir el 29,45% del total de tendidos, y sin embargo recogen 40 hallazgos, es decir el 72,72%. Estos datos son suficientemente preocupantes, pero las cifras se pueden acotar aún más, si tenemos en cuenta que dentro de los referidos tendidos existen tramos especialmente conflictivos. Así las cosas, en 40 kms de tendidos (13,7% del total) han aparecido 34 hallazgos, lo que supone el 61,81% de todos los casos.
Otra Avutarda muerta bajo tendido que supuestamente estaba bien señalizado.

El caso de las Avutardas es especialmente significativo, por pertenecer a esta especie 9 de los hallazgos, lo que equivale al 16,36% de la totalidad. Hemos de tener en cuenta que, (afortunadamente) ninguno de los tendidos atraviesa zonas de importancia vital para dicha especie, o núcleos poblacionales de gran tamaño, y que los tendidos peligrosos para estas aves discurren por los bordes de núcleos más bien reducidos, y que por lo tanto todos los hallazgos pertenecen a poblaciones ciertamente residuales, en las que durante los últimos años se viene apreciando una ligera disminución poblacional, que en buena parte podría atribuirse al grado de accidentalidad de las aves en los tendidos eléctricos.
Estos datos a nuestro entender son demoledores, y deberían ser más que suficientes para que la Dirección General de Medio Natural estudiara la posibilidad de proponer soluciones eficaces, como el enterramiento de algunos tramos y el aumento y/o modificación de las señalizaciones en el resto.
3.- Alambradas.
Es obvio que con los medios de que disponíamos no se podían prospectar todos los cerramientos existentes en la zona objeto de estudio, pues para hacerlo serían necesarios cientos de voluntarios durante un dilatado periodo de tiempo, motivo por el cual en el proyecto inicial se planteaba prospectar una muestra lo más representativa posible del conjunto. Los criterios para la selección de dicha muestra han sido muy sencillos, seleccionando para ello un total de 8 lugares, lo más representativos posible de la Zepa de La Serena y Sierras Periféricas. De esa muestra, 4 áreas estaban en parajes abiertos con pastizales naturales y contaban con la presencia de aves esteparias en las que se conoce la problemática por choque con alambradas (principalmente Avutardas), otras 2 zonas de paisaje estepario, pero con poca presencia de las citadas aves y predominio de campos de cultivo, 1 zona de ladera de sierra con matorral y arbolado y 1 zona de terreno adehesado.
De nuevo antes de exponer datos, conviene señalar que el alto número de casos de predación nos hace pensar que algunas aves pudieran haber sido transportadas a una considerable distancia y por tal motivo no se encontraron hallazgos, al tiempo que es obvio pensar que no todos los accidentes que se hayan producido como consecuencia de la colisión con las alambradas habrían supuesto la muerte más o menos inmediata de las aves, sino que algunas (en número indeterminado) podrían haber sobrevivido al accidente y haberse desplazado en búsqueda de cobijo, alejándose de las zonas prospectadas.
Restos de Avutarda muerta por choque con alambrada.

Debido a lo indicado anteriormente, el número de hallazgos ha de verse como una mínima parte de los que podrían encontrarse si se realizaran prospecciones casi continuamente, luego es un número que consideramos totalmente infravalorado.
En cuanto a la procedencia de los hallazgos, podría pensarse que no todos corresponden a muertes por choque con las vallas, especialmente cuanto nos referimos a pequeñas aves, pero el hecho de que precisamente la totalidad de las aves se localicen precisamente justo en el mismo borde de las alambradas y no en recorridos de control, y que sólo se encuentren en determinadas vallas y no en otras, nos hace pensar que todas las aves localizadas han muerto como consecuencia de accidentes por choques con las vallas.
Polla de Agua muerta por enganche con alambre de espino.

Por otra parte, en el proyecto inicial estaba previsto establecer una comparación entre los cerramientos señalizados y los que no, eligiendo para ello dentro de la muestra una parte de los cerramientos que fueron señalizados durante la realización del Proyecto LIFE “Gestión de la ZEPA-LIC de La Serena y Sierras Periféricas” llevado a cabo por la Dirección General de Medio Natural de la Junta de Extremadura durante los años 2002 a 2004. Sin embargo no se pudo establecer dicha comparación de forma válida por el hecho de que en todos los casos se había producido tal grado de deterioro en las señales (placas de material plástico), que era difícil encontrar alguna en las alambradas, pues casi en su totalidad estaban rotas y en el suelo, a veces visibles y otras ocultas por el pastizal, pero en cualquier caso no realizando función alguna, por todo lo cual se optó por no establecer comparación alguna al entender que si en los resultados finales aparecía algún tipo de diferencia esta sólo sería atribuible al azar.
El total de kilómetros prospectados a pie ha ascendido a 102, siendo localizados un total de 35 hallazgos, distribuidos de la siguiente forma:
Tipo de Área Nº registros localizados % sobre el total
Zona esteparia con pastizales 28 80,00
Zona esteparia con cereales 2 5,71
Zona de ladera con matorrales 2 5,71
Zona de dehesa 3 8,58
TOTAL 35 100
Buho Real accidentado en alambrada de espino. Las heridas le mantuvieron en un centro de recuperación más de un año.

Por lo que respecta a la importancia de las especies halladas, vamos a establecer el grado de esta en base al Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura:
En Peligro de Extinción 0
Sensible a la Alteración de su Hábitat 10
Vulnerable 1
De Interés Especial 23
No incluida 1
El gesto de dolor de esta Avutarda enganchada por el cuello al cruzar la valla, lo dice todo.

Si tenemos en cuenta que recorriendo un total de 102 kms (consideramos perfectamente válida la muestra) han aparecido 35 aves, y si tenemos en cuenta que el total de kilómetros de vallado de la Zepa puede estimarse en una horquilla entre 1.800 y 2.300, podría darse el caso de que el número total de aves accidentadas estaría entre 582 y 744. En lo referente a la Avutarda, de nuevo la especie más afectada en número, con 7 hallazgos (20% del total), si esos 7 hallazgos aparecieron en un total de 54 kms de vallados prospectados en terrenos propicios para estas aves, y si calculamos que dentro de la Zepa objeto de estudio pueden existir entre 270 y 320 kilómetros de vallados en espacios frecuentados por las Avutardas, el número de estas que podría localizarse sería de 35 a 41, lo cual consideramos que son cifras verdaderamente escandalosas.
Grulla muerta al engancharse en alambrada que intentaba cruzar con un pequeño vuelo.

Estos datos a nuestro entender son demoledores, y deberían ser más que suficientes para que la Dirección General de Medio Natural estudiara la posibilidad de proponer soluciones eficaces, como la correcta señalización de todos los vallados existentes en zonas con alto potencial de aves esteparias, y por supuesto la exigencia de evaluación de impacto ambiental y aplicación de medidas correctoras apropiadas, tales como obligatoriedad de señalización de las vallas con materiales apropiados (metálicos) y la creación de pasos para aves, a la hora de la instalación de nuevos cerramientos.
4.- Carreteras.
Como en los casos anteriores se estima que el número de hallazgos es sólo una pequeña parte de los casos reales, por contarse sólo los que aparecieron en la calzada (durante los recorridos era prácticamente imposible ver los que pudieran estar en las cunetas), así como por el hecho de todos conocido, que prácticamente cualquier animal víctima de la carretera acaba siendo predado, o en su defecto completamente destruido por los neumáticos de los vehículos.
En este caso particular, además de anotar los hallazgos correspondientes a aves, se aprovechó para anotar los correspondientes a mamíferos y reptiles.
Carraca muerta por atropello en carretera.

El número total de kilómetros recorridos fue de 164, lo que multiplicado por las 4 prospecciones distintas que se llegaron a hacer asciende a un total de 656 kilómetros por carreteras, y un total de 24 kilómetros por pistas de tierra, que multiplicado por las 4 prospecciones suponen 96 kilómetros. La suma total de kilómetros prospectados es de 752.
El número total de animales muertos localizados (incluyendo aves) es de 97, de los cuales fueron identificados 81 y el resto (16) no fue posible su identificación. De estos animales 71 fueron aves, 20 fueron mamíferos y 6 fueron reptiles.
Por lo que respecta a la importancia de las especies halladas, una vez más vamos a establecer el grado de esta en base al Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura:
Joven de Aguilucho Cenizo muerto por atropello en carretera secundaria. Un caso más frecuente de lo que pudiera parecer.

A) Aves:
En Peligro de Extinción 0
Sensible a la Alteración de su Hábitat 2
Vulnerable 2
De Interés Especial 49
No incluida 2
B) Mamíferos:
En Peligro de Extinción 0
Sensible a la Alteración de su Hábitat 0
Vulnerable 1
De Interés Especial 1
No incluida 2
C) Reptiles:
En Peligro de Extinción 0
Sensible a la Alteración de su Hábitat 0
Vulnerable 0
De Interés Especial 6
5.- Conclusiones Generales.
A la vista de los resultados que se han mostrado anteriormente, se puede concluir sin ningún tipo de reservas, que las infraestructuras analizadas (tendidos eléctricos, alambradas y carreteras) afectan de forma seria a la avifauna del enclave “Zepa de La Serena y Sierras Periféricas”. Habida cuenta de la considerable mortandad de aves pertenecientes a distintas especies y de la importancia de las mismas, consideramos que deben emprenderse lo más rápidamente posible todas aquellas acciones encaminadas a minimizar los problemas descritos, en especial los referentes a los dos primeros apartados (tendidos eléctricos y alambradas), procediendo al enterramiento de los tramos peligrosos de tendidos y a la señalización efectiva de todas las alambradas peligrosas para la avifauna esteparia.
De igual modo, y a pesar de la validez de los datos obtenidos, se considera imprescindible repetir las prospecciones en un futuro para determinar con mayor precisión el verdadero alcance de las problemáticas descritas, máxime si se llevan a cabo actividades encaminadas a minimizar o solucionar esos problemas.
Por otra parte, y aunque los resultados obtenidos puedan ser válidos y extrapolables a otras zonas de Extremadura, creemos que convendría realizar estudios similares en otros espacios protegidos para determinar el alcance de la accidentalidad en los mismos, donde las infraestructuras pueden ser o no las mismas, y en menor o mayor cuantía.
El futuro de las poblaciones de Avutardas en zonas con explotaciones ganaderas, como es el caso de La Serena, pasa por una completa adecuación y señalización de las alambradas, que en la actualidad suponen un auténtico sumidero.

Finalmente añadir que estos datos deberían tenerse muy en cuenta a la hora de realizar evaluaciones de impacto ambiental para el trazado de nuevas líneas eléctricas, y para exigir que en un futuro sea preceptiva la realización de este tipo de informes de impacto ambiental, y la consiguiente aplicación de medidas correctoras, a la hora de instalar nuevos cerramientos, al menos en zonas con presencia de Avutarda.
martes, 30 de marzo de 2010
DENUNCIA POR ARRANQUE DE ENCINAS

ANSER ha denunciado recientemente, junto a varias asociaciones conservacionistas extremeñas, el arranque de encinas para la transformación de una dehesa de 300 has. en cultivo de olivar superintensivo, dentro de la Zona de Interés Regional (ZIR) y ZEPA denominada "Embalse de Orellana y Sierra de Pela". En concreto, las actuaciones se han llevado a cabo dentro de la finca "El Sevillano", en la mágen derecha del Guadiana, muy cerca del conocido enclave de "Cogolludo", en el TM de Puebla de Alcocer. Con anterioridad, ya se habían producido este tipo de transformaciones en la citada finca, y ahora los trabajos se llevaban a cabo dentro del periodo reproductor de aves, sin contar con procedimiento de evaluación de impacto ambiental (reglado en los artículos 6 al 15, del Real Decreto Legislativo 1/2008, de 11 de enero, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Impacto Ambiental de proyectos) ya que dicho proyecto se integraría en las actuaciones previstas en el Anexo I, grupo 9 punto b 2.

En la finca existen varias especies de fauna incluidas en el Decreto 37/2001, que se reproducen en ella como Elanio Azul y Aguilucho lagunero. Por otra parte existe la presencia de Tamujo (Flueggea tinctorea) en varios arroyos de la finca, y por si fuera poco los terrenos son usados como área de campeo por águila real y águila perdicera, nidificando además una cigüeña negra en una finca colindante.

Por fortuna se ha conseguido que la Dirección General del Medio Natural paralice los trabajos, al tiempo que ha abierto un expediente sancionador:
http://doe.juntaex.es/pdfs/doe/2010/600O/10081253.pdf
Esperamos que se aplique una sanción acorde con el daño realizado, es decir, no sólo la treintena de encinas centenarias arrancadas, sino que se tengan en cuenta otras circunstancias agravantes: los perjuicios sufridos por la mencionada fauna, la forma de realizar los trabajos sin ninguna autorización, y los antecedentes de otras actuaciones pasadas en la misma finca.
lunes, 15 de febrero de 2010
Dia de Despedida a las Grullas

Por segundo año consecutivo celebraremos en La Serena el Día de Despedida a las Grullas, que dentro de poco iniciarán su migración de regreso a las zonas de reproducción en el norte de Europa. Si la primera edición resultó un éxito, esta promete serlo aún más, por el número de aves censadas en la zona, por la mejora de las instalaciones por parte de ADENEX en Puerto Mejoral, y por el material informativo que entregará ANSER a todos los asistentes. Además habrá café y dulces típicos, esta vez obsequeiados por el Centro de Interpretación de la Zepa de La Serena y Sierras Periféricas (Ayuntamiento de Castuera). Esta actividad está abierta a todos los asistentes que quieran participar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)